domingo, 12 de agosto de 2012

COSMIC 2006 & 2011: PEQUEÑOS PROYECTOS , GRANDES IDEAS!!



Sin D.O actualmente.
Blanco: Sauvignon Blanc 100% _ 2011
Tinto: Cabernet Franc 70%_ Merlot 30% _2006
Volumen de Alcohol_14%
Bodegas: Finca Puig-Adoll 12 Has. , Baix Penedés (Catalunya)
Celler: Carrer Sant Isidre num3. Rodonyà (Tarragona)
Agricultura Ecológica.

Se las ve pasear cada tarde por las desiertas calles del polígono semi-urbano de Gracia cogidas de la mano. Yo , me encamino hacia mi coche una manzana más abajo (cosas de manías) como todas las tardes que plego velas tras la jornada. Las miro disimuladamente tras mis gafas de sol y continúo caminando.
De sus andares , sus cabezas rasuradas , su piel oscura y sus faldas de tubo entalladas podrían surgir mil historias misteriosas , ellas sin duda tienen misterio. Nadie las conoce , sin embargo pasean animosamente cada día , a la misma hora , y por el mismo sitio; dos gotas de agua sexagenarias ataviadas al más puro estilo Coco Chanel recorriendo algo tan indefinible como... ¿un semi-barrio , un semi-polígono? En realidad todo él es algo difuso , pero mantiene ese pequeño encanto de los barrios textileros del Vallés. Desde luego ELLAS dan ese toque de leyenda urbana a la soledad de sus calles; más ahora , en pleno mes de Agosto.

Algo muy parecido a lo que ocurrió el día que cayeron en mis manos estas dos botellas de vino , un encontronazo el nuestro de la manera más casual , nada premeditado. El porqué de nuestro encuentro no viene al caso y aunque mis visitas periódicas a una de mis “botigas” de referencia , sea en tiempo y distancias cada vez más esporádicas; cuando lo hago , siempre hay un misterio o enigma que resolver alrededor de alguna de sus botellas de vino. Desenlaces con final feliz la mayoría de las veces.
Las presentaciones y micro-catas que forman parte del trabajo de taller de esta vieja tienda , son un pequeño y discreto lujo tanto para un comercio que se halla bajo el punto de flotación de las grandes superficies , y para el transeúnte que busca algo más que aparadores con las rebajas más suculentas.
Perderse por entre las callejuelas que lindan con la playa de Badalona tiene eso , poder toparse con comercios como el de Cristina Guillén. Así fue como me aficioné al vino hace unos cuantos años; como comprenderéis me es inevitable pasearme por sus calles sin acercarme y hacerles una visita. Lo cierto es que acabé ante su aparador todo él bien dispuesto de esbeltas y misteriosas botellas , de la manera más casual e impulsiva; a veces creo que cualquiera de mis visitas al litoral de mi infancia , no tiene otro motivo que visitar esa tienda: Comerme con la familia alguna especialidad Alemana del Frankfurt Vallés ante el mar , mojarnos los pies , comprar comida Japonesa , o husmear tiendas. Al final todas ellas y en su conjunto van a resultar ser meras excusas para paliar el mayor de mis vicios , EL VINO.


Allí , en la soledad del cierre inminente a las ocho y media pasadas estaban ellas dos: Abandonadas a la suerte de algún gorrón ávido , con las patatas Corominas hechas migajas , y la aún insatisfecha botella de Cabernet Franc sumergida en la cubitera paliando sus calores de entrepierna. No era mi intención consumar el acto allí mismo , lo prometo; solo iba a comprar un par de botellas , pero Salvador Batllé me tentó (como si su nombre formara parte de una profecía).
No son muchos los Cabernet Franc que he tenido es gusto de probar , pero el último dejó una impronta imborrable en mi pituitaria: PARDAS , del Celler Can Comas , dejó el listón tan alto que uno espera con temor afrontar otro papá Cabernet sin poder evitar las comparaciones. Pero este tinto debía ser distinto , por lo menos así lo certifican los impulsos subconscientes; eso , o el destino , ¿quien sabe? El Sauvignon Blanc se había evaporado así que accedí sí o sí.


El atributo que mejor definiría a este bien madurado Cabernet es la frescura , que conserva pese a los seis años de envejecimiento. Sorprendente como lo fue aquel Cabernet Sauvignon Crianza del 2002 de Vinya Janine diez años después; este tinto consigue redondear notablemente el equilibrio disimulando con rigor los taninos persistentes , con unas fragancias adherentes a ciruela bien madura , hinojo , vainilla , y ese fondo tan intenso a azúcar tostado; que parece evocar a la madera , pero que en realidad definen una complejidad aún por trabajar en la botella. Son muchas cosas en una ¿el cuero quizás? ¿la sutil mineralidad? Se confunden todas ellas gracias a la redondez de todo el conjunto (sin aristas , ni detalle alguno que ensombrezca su pulida elaboración).
Pese a ser un tinto de graduación alta , la temperatura de servicio sobre los 14 grados y los azucares muy presentes lo hacen un bocado perfecto para cualquier maridaje. Robusto y musculoso , pero ágil y perfumado en el primer ataque , es un verdadero gozo a cada sorbo. Me queda en el aire la incógnita de saber si realmente ese 30% de Merlot también está ahí presente y es el culpable de esa resultado tan bien conseguido. Pese a tratarse de un proyecto totalmente solitario y doméstico , los resultados en cuanto a la variedad de sus vinos (Cabernet Franc , Sauvignon Blanc , Chardonnay ,o el Brut Nature Gran Reserva) y su personalidad , son sobresalientes. 
Perdonamos o agradecemos , según se mire , la dificultad que supone encontrar información detallada de este proyecto. Porque en esos microscópicos hallazgos nos reencontramos con la aventura que nos plantean estos pequeños agricultores y que nos despiertan la pasión inicial de nuestras aficiones.
Sin duda algo se mueve , y micro-proyectos como COSMIC certifican que la cratividad de nuevas generaciones, va mucho más hallá de las limitaciones que la industria impone para acotar las zonas de nuestra Comunidad o del país en general. COSMIC es un plan tan arriesgado y alternativo como el placer de descubrir las maravillas que han dado fruto en esas minúsculas 12 Hectáreas.


COSMIC es un proyecto extremadamente joven que ni tan solo ostenta Denominación de origen alguna. En esa delgada franja que delimita el Alt Camp y el Penedés y establecido de manera alternativa y autodidacta en Rodonyà: Aquel pequeño pero vinícola pueblo del que escribíamos hace unos meses a propósito de Vinya Janine. Salvador desconecta relojes , cronómetros y cualquier tipo de pautas productivas para crear vinos a partir de una agricultura totalmente sostenible y natural , dejando que el tiempo y el trabajo intenso en los terrenos de Puig-adoll a 500 mts de altura marquen los tiempos naturales de cada uva.
De allí nació también ese Sauvignon Blanc que pese a desaparecer en los labios golosos de aquellos que se pasaron por Cristina Guillén aquella tarde calurosa , calló también en el cesto para complementar esta entrada. Los dos se complementan entre si: Uno por ese impactante generosidad de aromas cálidos y golosos; el Sauvignon Blanc por el enigmático misterio por desvelar , como el de aquellas viejas gemelas de los primeros párrafos *(atando cabos sobre los delirios de la entrada).



El Sauvignon Blanc se ha convertido en la piedra angular de los vinos de Rueda junto a un Vedejo más refrescante y juvenil , pero a lo largo de este tiempo en ocasiones ha sido una verdadera lucha intentar separar grano de paja; para una de las pequeñas localizaciones de blancos que más ha crecido estos últimos años. Son estos algunos de los inconvenientes que nos queda por sortear cuando a menudo son las modas y el marketing los que inundan , y sobre explotan un filón. Aun así siguen co-existiendo proyectos interesantes que intentan hacer vinos diferentes y singulares , que dinamizan esa idea equivocada de que una denominación debe tener unas uvas concretas y unos vinos representativos.
Por suerte o por desgracia la zona de Alt Camp y el interior de Tarragona no tiene ese tipo de presiones: Cohabita con la tradición de los calçots (una moda por cierto a la que todo el mundo se ha querido apuntar y que le ha sido extirpada). Pero sus vinos sin embargo siguen ahí , a la sombra de un turismo que se desvive por sol , la playa y el bronceado como si en el interior de sus tierras solo vivieran cuatro bárbaros románticamente enamorados de la esencia de la existencia: La luna , las estrellas , los ciclos y la naturaleza.
Es ese pequeño misterio que esconde el que lo hace tan terriblemente singular?? , pregunto. Apuesto a que sí , COSMIC guarda un pequeño secreto , y su Sauvignon Blanc peculiar como un pequeño extraterrestre en medio de Chardonnays y Xarel.los consigue sin aspavientos ni etiquetajes atractivos lo que muchas coloristas y decorosas botellas carecen , PERSONALIDAD. Es un vino del año que oculta sus verdaderas armas con su inmediata apertura; con el paso de las horas se transforma , como aquellas crisálidas que explotan al día exacto de recibir el primer soplo de aire fresco. Lo que en un principio parecía unSauvignon Blanc joven y sin la mala leche de sus hermanos Vallisoletanos , se destapa como un blanco fermentado en barrica o por lo menos así lo parece: Untuoso , aterciopelado , Tropical y generoso.
Su estilo y gracia es tan rotundamente diferente al de sus hermanos del resto de España como los cuatro pasos maestros de Fred Astaire en “bailando bajo la lluvia”. Quizás el secreto de esas pequeñas divinidades dependan en parte en esa altura de sus vides , esa conexión cósmica entre la soledad de sus tierras y el cielo estrellado sin luz de neón alguna que contamine su brillo rupestre. Lo que es evidente es que sus vinos hasta la fecha se merecen una cata más profunda , en compañía si puede ser; seguro que tendremos oportunidad en la próxima temporada del “grup de tast”.
Sin duda esto merece música!!!



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